El sector energético español pide avanzar hacia un mercado único de energía en Europa y a una regulación más homogénea

El sector energético ha pedido avanzar hacia un mercado único de la energía en Europa que permita una convergencia de los precios y hacia una regulación “lo más homogénea posible, predecible y estable”. En un foro organizado por el Instituto Atlántico de Gobierno, el presidente de Enagás, Antonio Llardén, aseguró que ambos aspectos “son claves en el sector”. “Cuanto más mercado haya menos influencia habrá de otro tipo de cuestiones. Más mercado es fundamental”, aseguró.

Llardén destacó que la seguridad del suministro, la competitividad y la sostenibilidad son las tres claves fundamentales al hablar de energía. Por su parte, el director corporativo de Iberdrola, Fernando Bécker, aseguró que para que ese mercado único comunitario funcione en el sector eléctrico es necesario “limpiar la tarifa” y quitar toda “la cuña gubernamental” que soporta el precio de la energía y que hace que una parte importante del precio de la luz “no tenga nada que ver con él”. “Si vamos en Europa a un mercado único de la energía, los precios tendrán que converger y las cuñas gubernamentales también”, dijo el directivo, quien pidió también poner “precio al CO2″ si de verdad se quiere descarbonizar la economía.

Bécker también ha repetido la necesidad de reformar el bono social, que supone un descuento del 25% en el recibo eléctrico para determinados colectivos vulnerables, para que la ayuda esté más ligada a la renta y sea una partida que se asuma “entre todos” y no solo las empresas. “Hay mucha picaresca en el tema del bono social; debe ir a quien lo precisa realmente”, ha señalado el directivo de Iberdrola, en línea con lo planteado por las otras grandes eléctricas, Endesa y Gas Natural.

El consejero delegado de Red Eléctrica (REE), Juan Lasala, señaló que el sector tiene como uno de sus principales problemas el saber explicar “el porqué de los precios” de la energía. “Hemos sido verdes muy deprisa, y no hemos sabido contarle a la gente que eso tiene un precio”, añadió al decir que “se invirtió en las renovables en un estado muy inicial: el coste para la sociedad has sido caro”. Además, Lasala consideró que España tiene otro “grave problema” en términos eléctricos, el de la interconexión con el resto de Europa. Así, aseguró que la interconexión con Francia, a pesar de que se duplicó hasta los 2.800 megavatios (MW) sigue siendo “absolutamente absurda” y se debe trabajar en incrementarla.

Respecto al petróleo, el consejero delegado de Cepsa, Pedro Miró, aseguró que la principal preocupación, más allá del actual ciclo bajista de precios del crudo, es “la volatilidad“. “No es buena compañera. Los precios actuales son bajos, pero no debemos olvidar que en este negocio hay que invertir mucho y la reacción primera ante este descenso de precios es no invertir”, indicó el directivo de la petrolera, quien aseguró que 2015 fue el año desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en el que hubo menos descubrimientos de yacimientos en todo el mundo, y eso “obedece a la falta de inversión”. Las inversiones en el sector se redujeron en 60% en los dos últimos años, “lo que es hambre para mañana”.

Por otra parte, Llardén aseguró que “no está siendo bueno” este periodo en España sin la formación de un Gobierno y que obliga a pasar por las urnas de nuevo. “Creo que no está siendo bueno este periodo de repetir elecciones. Acabaremos esto con 10-11 meses sin gobierno”, dijo. Así, afirmó que las empresas están “tremendamente expuestas” a la imagen que España pueda tener fuera, con la presencia de inversores extranjeros en sus accionariados y a la hora de buscar financiación a buen precio. “Es fundamental para que este país cree puestos de trabajo y funcione bien que la imagen de este país sea buena en los mercados internacionales”, añadió.